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viernes, 29 de marzo de 2013

Sentido homenaje a Manuel Sánchez Pagán de su hijo José Manuel.

La porporrúa morruosa
La porporrúa morruosa 
de la mollera la mano llena 
del cocolondrillo un repelonsillo
de la oreja toma y deja toma y deja 
 y de la frente 
 un pelito solamente

Este juego de palabras, que tantas veces les has hecho a los críos que conocías , y a tu nieto Alejandro , también me lo hiciste a mí Papá , poniéndome la mano en la cabeza con cariño. Ese cariño que siempre le has demostrado a todo el mundo en tus 96 años de vida. Una vida que se ha acabado Papá, una vida que no pudieron sesgar dos balas fascistas en la batalla del Ebro, cuando tenías 21 años, ni las múltiples operaciones a las que te has sometido, ni los incontables ingresos hospitalarios. Papá, has acabado sucumbiendo por esa enfermedad que todos llevamos dentro y que al final nos lleva a dejar de estar con los nuestros. Es la enfermedad de los años, casi un siglo le ha costado acabar contigo, y eso que te has resistido con todas tus fuerzas y que los tuyos hemos tirado de tí todo lo que hemos podido, la Mamá, Flori , tu nieto, yo , y mucha más gente que ha ayudado. Seguro que donde estés llevas la sonrisa puesta y es que nunca tenías una mala cara para nadie , aunque decías las cosas claras y en su momento. Siempre estarás aquí Papá, siempre estarás presente, recordaremos tus respuestas tan " Cabañas " del estilo de : ¿ está bueno ? " por donde pasa moja ", por la comida del hospital , ¿ tienes frío ? " calor no " y ya al final de tus días, cuando te dolía todo el cuerpo, hablabas de " el dolorsico ".

Papá, los que nos quedamos aquí haremos que tu recuerdo no se diluya y honraremos tu memoria.

Manuel Sánchez Pagán falleció en su casa de La Palma el 22 de Marzo de 2013 y descansa , seguro que en paz, en su propiedad del cementerio.

José Manuel Sánchez Gómez

1 comentario:

bartolome torres dijo...

Buenas palabras en memoria de un buen hombre. Es muy cierto que los que lo conocimos no dejaremos que se borre su huella, llevaré siempre conmigo su costumbre de darte una cariñosa bofetada, casi caricia, al darte un beso.

B. Torres